miércoles, 14 de marzo de 2012


- Entonces te diré lo que tienes que hacer: gana y vuelve a casa. Así no podrá rechazarte , ¿eh? - lo anima Caesar. 
- Creo que no funcionaría. Ganar... no ayudará, en mi caso.
- ¿Por qué no? - Pregunta Caesar perplejo. 
- Porque... - empieza a balbucear Peeta, ruborizándoce-. Porque... ella está aquí conmigo. 

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