- Entonces te diré lo que tienes que hacer: gana y vuelve a casa. Así no podrá rechazarte , ¿eh? - lo anima Caesar.
- Creo que no funcionaría. Ganar... no ayudará, en mi caso.
- ¿Por qué no? - Pregunta Caesar perplejo.
- Porque... - empieza a balbucear Peeta, ruborizándoce-. Porque... ella está aquí conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario